jueves, 22 de agosto de 2013

Publicamos esta petición y nos sumamos:

Maria Luisa Cespedes ha dejado un nuevo comentario en su entrada "1º de Mayo San José Obrero": En el "Palais de Glace", Sabado 24 de Agosto, Posadas 1725, Recoleta (a tres cuadras del Cementerio) a las 16,00hs Muestra Abortista organizada por AMNISTIA INTERNACIONAL, que no solo promueve el asesinato de bebes, tambien ha defendido organizacion terroristas a nivel mundial Lleven pancartas, folletos, bombos, cacerolas y esas cosas para hacernos oir que estamos en la Defensa de la Vida desde la concepcion y que no queremos en Argentina organizaciones asesinas de bebes DIFUNDAN entre sus contactos de Facebook, familia y amigos, solo queda un poco mas de una semana!! NO SEAMOS CATOLICOS TIBIOS!! Salgamos a defender la vida como lo han hecho Santas, Santos y martires de la Iglesia a lo largo de dos mil años. Aca la nota sobre la muestra abortista publicada en el diario Pagina/12 http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-226476-2013-08-11.html

miércoles, 1 de mayo de 2013

1º de Mayo San José Obrero

Sancte Joseph Opificis
Orémus.
Rerum conditor Deus, qui legem laboris humano generi statuisti: concede propitius; ut, sancti Ioseph exemplo et patrocinio, opera perficiamus quae praecipis, et praemia consequamur quae promittis.

Oremos: 
Oh Dios, creador de todas las cosas, quien has establecido la ley de trabajo para el género humano: concede propicio: que, por el ejemplo y patrocinio de San José, cumplamos las obras que mandas, y alcancemos los premios que prometes.


  La Fiesta de San José Obrero instituida por Pio XII en 1955 condensa el pensamiento de su predecesor Pio XI, en su famosa Encíclica Divini Redemptoris del 19 de marzo de 1937, donde condena de manera clara al comunismo ateo mundial. Sirva de recuerdo esta realidad para los que desean reavivar modelos ya condenados por la Iglesia. Y peor aún, canonizar a los promotores, que en su momento murieron no por las verdades del Evangelio sino como propagadores del comunismo "intrínsecamente perverso". Vaya como ejemplo el caso de Monseñor Romero, verdadero lobo vestido con piel de oveja, recordado en estos tiempos por Bergoglio.

San José, Modelo y Patrono

  Finalmente, para acelerar la paz de Cristo en el reino de Cristo (Cf. Ubi arcano, 23 de septiembre de 1922: AAS (1922) 691), por todos tan deseada, ponemos la gran acción de la Iglesia católica contra el comunismo ateo universal bajo la égida de San José, poderoso Protector  de la Iglesia,.
  San José, perteneció a la clase trabajadora y experimentó personalmente el peso de la pobreza en sí mismo y en la Sagrada Familia, de la que era vigilante y afectuosa cabeza; a San José fue confiado el divino Infante cuando Herodes envió a sus sicarios para matarlo. 
  Cumpliendo con toda fidelidad los deberes diarios de su profesión, ha dejado un ejemplo de vida a todos los que tienen que ganarse el pan con el trabajo de sus manos, y, después de merecer el calificativo de justo, ha quedado como ejemplo viviente de la justicia cristiana, que debe dominar la vida social de los hombres.
   Nos, levantando la mirada, vigorizada por la virtud de la fe, creemos ya ver los nuevos cielos y la nueva tierra de que habla nuestro primer antecesor, San Pedro(2Pe 3,13; cf. Is 65,17; Ap 21,1). Y mientras las promesas de los falsos profetas de un paraíso terrestre se resuelven en esta tierra en crímenes sangrientos y dolorosos, resuena desde el cielo con alegría profunda la gran profecía apocalíptica del Redentor del mundo: He aquí que hago nuevas todas las cosas (Ap 21,5).
  No nos queda otra cosa, venerables hermanos, que elevar nuestras manos paternas y hacer descender sobre vosotros, sobre vuestro clero y pueblo, sobre la gran familia católica, la bendición apostólica.
  Dado en Roma, junto a San Pedro, en la fiesta de San José, Patrono de la Iglesia universal, el día 19 de marzo de 1937, año decimosexto de nuestro pontificado.

martes, 2 de abril de 2013

Saludo Pascual 2013, Mons. Morello


SALUDO PASCUAL

29 de marzo de 2013

Viernes Santo

Queridos fieles y amigos:

                                       Dios quiera bendecirles.

                                        La soledad de la Cruz y del Calvario, se ha acentuado aún más gracias a los últimos acontecimientos de la faz visible de la Iglesia. Los pontífices judíos que asistieron (y causaron) la muerte de Cristo gritaban “bájate de la Cruz y creeremos en Tí”. Gritan hoy lo mismo desde una Roma en donde el discurso que se dice y el ejemplo que se dá buscan agradar a aquellos que gritaban en el asesinato más grande de la historia y a aquellos que hoy gobiernan a las naciones, ajenos en todo a Jesucristo.

                                         La Roma de hoy no mira a Dios, mira a todos menos a Èl, o a aquellos que todavía le doblan la rodilla. De alguna manera, ¡A Dios gracias! Que no se ocupen de nosotros los que desprecian a Dios, no queremos saber nada con aquellos que destruyendo la religión pierden las almas.

                                          Les toca a ustedes enfrentar esta situación. No hay componenda posible; la Fe no puede discutirse con los no católicos y la moral tampoco con los que no respetan la ley de Dios.

                                          Es imperativo ser buenos para no traicionar a Dios, empujar a otros para que no se pierdan ni se condenen, ser generosos los solteros para dar la vida a Dios, en un momento crucial de la historia en el que han dejado solo a Cristo, han huido los pastores y la Iglesia necesitaría un ejército cerrado de hombres valerosos y abnegados, deseosos de salvarse y arrebatar al diablo las almas creadas para Dios.

                                            En medio de esta situación penosa, ¡Santas Pascuas! cerca de la Cruz de Cristo, de la Virgen Madre y del Apóstol Virgen.

                                                                           
+ Mons. Andrés Morello.

domingo, 31 de marzo de 2013

A todos les deseamos unas Felices Pascuas.

"Resurrexit sicut dixit" Cristo Resucitó como lo anunció.

"Agnus redemit oves:

Chritus innocens Patri

reconciliavit peccatores"

El Cordero redimió las ovejas: Cristo inocente reconcilió a los pecadores con su Padre (De la secuencia de la Misa de Pascua, Victimae Paschali)

sábado, 16 de marzo de 2013

Basta Comparar


Basta Comparar

                        El 13 de marzo del 2012 el Cónclave de Cardenales de la Iglesia de la misa nueva elegía como sucesor de Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) a Jorge Mario Bergoglio, Cardenal Arzobispo de Buenos Aires, Argentina. Pasado el primer estupor causado por la elección varios Sacerdotes y fieles nos preguntaron nuestra opinión.
                        Hay cosas en las cuales la opinión no vale mucho y casi es improcedente. Un Obispo, un Sacerdote, un laico no podrían, de suyo y en circunstancias normales de la Iglesia, hacer un juicio acerca de ciertos temas y que este juicio fuera rector de la propia conducta y de las conductas ajenas.
                        No estamos ante la elección de un Pontífice de la Iglesia Católica de siempre sino de la iglesia nueva, de la misa nueva, de los nuevos sacramentos, del nuevo catecismo, del nuevo derecho canónico, de la admisión universal de todas las religiones, del abrazo fraterno con aquellos que con su lengua mataron al Salvador en palabras de San Agustín, Doctor de la Iglesia: “¿De dónde lo matasteis? Con la espada de la lengua” (San Agustín, lección sexta de maitines del Viernes Santo, homilía sobre el Salmo 63, v. 2)
                        Bergoglio (Francisco I) es un fruto de la nueva iglesia:
-Ordenado el 1969 cuando ya regía el nuevo rito de ordenaciones;
-Ordenado para la misa nueva, puesta en vigencia el primer domingo del adviento del 69, su ordenación fue el 13 de diciembre del mismo año).

                        Se es responsable de lo que se hace, de lo que se calla, de lo que se admite.
                        Entrado al noviciado jesuita en 1957 conoció la Doctrina de siempre, hasta su ordenación vivió en el ambiente de la Misa de siempre, la Misa Tradicional. Aceptó Obispado y Cardenalato de Juan  Pablo II, cargos de Benedicto XVI, consintió a sus doctrinas, a sus beatificaciones y canonizaciones, a sus ejemplos y los siguió.
                        Ser caritativo no es solamente sonreír y codearse con los que odian a Jesucristo, con los que niegan a la Santísima Trinidad o con los apartados de la grey de Cristo. Querer el bien del otro (amor de benevolencia) es procurarlo; no es amar dejar en el error sino sacarlos del mismo.
                        Dios no estableció múltiples caminos de salvación sino hubiera sido demasiada poca cosa una religión optativa para morir para fundarla “quien creyere y se bautizare será salvo, quien no creyera ni se bautizare se condenará” (Evangelio de San Marcos XVI, 16).
                        Es una herejía afirmar que Dios obra con su Gracia santificante en otras religiones; puede dar gracias actuales para convertir y ayudar a los no bautizados, pero no puede dar la Gracia Santificante más que allí en donde la encuentra sea por el Bautismo o por el estado de Gracia, la Gracia supone la Gracia.
                        Bergoglio, Ratzinger, Wojtila, Montini, son el triunfo del sentimiento sobre la razón y la Doctrina. Les enerva la Verdad y la firmeza mientras que se derraman en misericordia y ternura con los de las otras religiones, con los activistas de izquierda (el hermano de Montini peleó en la Guerra Civil española en las brigadas comunistas italianas), con sacerdotes u obispos inmorales (en la entronización de Mons. Casaretto en la Diócesis de Merlo-Moreno, Buenos Aires, Argentina, habló loas del obispo anterior sorprendido en el Caribe con una mujer; con todo el episcopado argentino afirmó que era una muestra de la misericordia divina lo sucedido con el obispo de San Miguel de Tucumán, Argentina sorprendido en un hotel con un hombre).
                        ¿Nos preguntan qué pensamos?
                        Pensamos lo que piensa la Iglesia Católica. La Iglesia no tiene más que una sola Misa verdadera, la de siempre, universalmente celebrada hasta 1969.
                        La Tradición no es algo viviente y cambiante, es algo entitativamente (en su mismo ser) inmutable e invariable, “lo que siempre y en todo lugar enseñó la Iglesia” y esto afirmado siempre en el mismo sentido y con las mismas sentencias.
                        Agrega este hombre nefasto la falta de modos, no decimos protocolo; no decimos la falta de simplicidad sinó la simplonería, vuelo rasante de un espíritu similar, abajamiento de una dignidad que no le es propia sino de la Iglesia y por ende de todos los católicos.
                        Juan Pablo II y Benedicto XVI arruinaron la Doctrina y esto seguirá.
                        Francisco I arruinará los modos y la imagen visible del Papado.
                        Más aún, la presencia en el mismo Vaticano del nuevo Papa y del Papa saliente, a los ojos del hombre simple es una lección sorda pero elocuente: Dos Papas no es ninguno.
                        El siguiente destruirá quizás la moral.
                        Nosotros no somos apocalípticos, esos tiempos están en las manos de Dios, somos simplemente miembros de las filas del Clero y del Sacerdocio, brevemente, estamos al servicio de Dios y de su Gloria, todo lo que se le oponga se nos opone. Dios primer servido.
                        No somos intérpretes de profecías pero no deja de ser sugestiva aquella frase del Apóstol San Juan en el Apocalipsis (Apoc. XIII, 12): “Y la segunda bestia ejercía todo su poder en presencia de la primera”.
                        Apocalípticos o nó los personajes, anecdóticos o nó, su conducta y su lenguaje más son dignos del dragón que del Hijo del Altísimo.
                        Aferrados a la Doctrina, a la Santa Misa y a la conducta de siempre ponemos toda nuestra fragilidad y para siempre en María Santísima quien de parte de Dios se presenta como un ejército en orden de batalla (Cantar de los cantares VI, 3) y allí mismo pedimos cobije a todo aquél que sea de Dios.

                                               Ave María Purísima.
           
                                                        + Mons. Andrés Morello.